En algún lugar de Lombok: una nueva y sorprendente propiedad en una isla indonesia.

Claire y Valia Gontard han realizado aportaciones para la inversión inmobiliaria en Lombok (Foto: Instagram@designlombok, 11/05/2026).

Lunes, 11 de mayo de 2026

 

Hay una razón por la que cada vez más inversores extranjeros miran más allá de Bali y centran su atención en Lombok. La isla conserva un aire virgen, tranquilo y lleno de oportunidades. Pero entre el creciente número de proyectos de lujo en la isla, un nombre destaca por encima de los demás: Somewhere Lombok.

 

Construido por las hermanas Claire y Valia Gontard, este hotel boutique no es solo otro establecimiento bonito con piscinas infinitas y vistas al mar. Es un ejemplo brillante de cómo la visión, la sostenibilidad y el conocimiento de la cultura local pueden convertir un sueño en un negocio de hostelería exitoso.

 

Las hermanas Gontard crecieron en Hong Kong, pero Lombok siempre tuvo un significado especial para ellas. Su abuelo nació en la isla, y esa conexión emocional fue el punto de partida de su trayectoria empresarial. En lugar de perseguir mercados turísticos masificados, vieron potencial en el encanto más tranquilo de Lombok.

 

Ubicado en una ladera con vistas a la bahía de Are Guling, en el sur de Lombok, Somewhere Lombok combina el lujo minimalista con un diseño centrado en la naturaleza. La propiedad cuenta con 20 villas independientes, cada una equipada con piscina privada y vistas panorámicas al océano y al valle verde.

 

Pero lo que realmente hace que este proyecto sea interesante para los inversores no es solo la estética, sino la filosofía empresarial que lo sustenta. Claire y Valia no se limitaron a importar conceptos de lujo del extranjero, sino que construyeron un complejo turístico profundamente arraigado en la propia Lombok.

 

La mayoría de los materiales, muebles y elementos decorativos se obtuvieron localmente. Artesanos locales crearon cestas tejidas, cerámica, textiles e incluso muebles a medida que se utilizaron en toda la propiedad.

 

Este enfoque generó dos grandes ventajas. Primero, le otorgó a Somewhere Lombok una identidad única y auténtica, en lugar de un simple “lujo tropical copiado y pegado”. Segundo, contribuyó a apoyar a las comunidades locales y fortaleció la relación del proyecto con la isla. En la hostelería moderna, la autenticidad es clave. Hoy en día, los viajeros buscan experiencias, no solo habitaciones de hotel.

 

Las hermanas también prestaron mucha atención a la sostenibilidad. El complejo utiliza ventilación natural, materiales de construcción reflectantes, sistemas de recolección de agua de lluvia e instalaciones para el reciclaje de aguas grises. Incluso el paisajismo se diseñó cuidadosamente para prevenir la erosión en la ladera.

 

Esto es importante porque el turismo ecológico se está convirtiendo en una tendencia global de gran envergadura. Los inversores que comprenden la sostenibilidad desde el principio suelen obtener un mayor valor a largo plazo y un mejor posicionamiento de marca.

 

Otra decisión acertada fue elegir Lombok antes de que la isla alcanzara su máxima popularidad. Mientras que Bali sigue lidiando con la masificación y el aumento de precios, Lombok aún ofrece espacio para un desarrollo planificado. La infraestructura turística está mejorando rápidamente, especialmente en los alrededores de Kuta Lombok y Mandalika, lo que hace que la isla sea cada vez más atractiva tanto para viajeros internacionales como para inversores.

 

Somewhere Lombok demuestra que invertir en propiedades con éxito no siempre consiste en construir el complejo turístico más grande. A veces se trata de crear algo significativo, conectado y diferente.

 

Para los aspirantes a inversores, Claire y Valia Gontard ofrecen una valiosa lección: comprender la cultura, respetar el medio ambiente y construir algo con una historia auténtica. En lugares como Lombok, esta combinación puede resultar más valiosa que el lujo por sí solo.